Satélites GEO, MEO y LEO: qué cambia en la práctica
La altura de la órbita determina cuánto tarda la señal en llegar, cuánta superficie cubre un satélite y qué antena necesitas.
GEO: órbita geoestacionaria (unos 35.800 km)
El satélite parece fijo en el cielo, por lo que la antena apunta siempre al mismo punto. Con pocos satélites se cubre casi todo el planeta, salvo los polos. A cambio, la latencia ronda los 600 ms de ida y vuelta.
MEO: órbita media (2.000 a 20.000 km)
Ofrece latencia intermedia, de decenas a cientos de milisegundos según la altura. Requiere más satélites que GEO y antenas capaces de seguirlos mientras cruzan el cielo.
LEO: órbita baja (unos 500 a 2.000 km)
La latencia baja a unas decenas de milisegundos, comparable a muchas conexiones terrestres. Hacen falta cientos o miles de satélites y antenas que cambian de satélite continuamente, a menudo de tipo plano y electrónico.
Resumen
| Órbita | Latencia | Satélites necesarios | Antena |
|---|---|---|---|
| GEO | Alta | Pocos | Fija o apuntable |
| MEO | Media | Algunas decenas | Con seguimiento |
| LEO | Baja | Cientos o más | Con seguimiento electrónico |
Y entonces, ¿cuál?
Muchos proyectos combinan ambos mundos: GEO para cobertura amplia y LEO para latencia baja, con conmutación automática. Detalles sobre el rendimiento en latencia y rendimiento satelital.
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